Productos naturales usados como dinero


economias alternativas

En las antiguas civilizaciones se intercambiaban unos alimentos por otros,  por armas o por objetos de arcilla o manufacturados, llamándose trueque a esta operación. También se realizaba el trueque de servicios. Así ayudar a construir una choza podría ser un servicio que se cambiara por otro consistente en la limpieza de un prado. Las dificultades del sistema de trueque para acordar el valor de los objetos a cambiar fue superada cuando la gente acordó que algunos fueran altamente valorados por todos y sirvieran de base para las adquisiciones. Estos objetos eran ya una clase de dinero.
El oro, por su belleza y colorido, ductilidad y escazes ha servido en general como base a los patrones de dinero y también otros metales como el cobre o la plata. Los más primitivos indicios del uso del dinero en concepto actual se remontan al intercambio de barras de metal en los templos babilónicos, alrededor del año 3000 a.C, aunque se conocen monedas o medallas desde el siglo VII a.C. Multitud de objetos extraños fueron usados como formas primitivas de dinero. Así el aceite de oliva, las plumas o las semillas.
Las conchas han sido una de las formas más comunes de moneda primitiva y han sido usadas en todo el mundo. La economía de Nueva Guinea dependió de ellas hasta la Segunda Guerra Mundial. En Europa y Oriente Medio argollas de distintos tipos de metal han constituido una de las más importantes formas de dinero. En China y Tibet se usaron antiguamente como dinero ladrillos que se hacían con hojas de té fuertemente comprimidas. El emperador mejicano Moztezuma exigía el pago de impuestos con semillas de cacao. Entre las joyas y tesoros que Hernán Cortés encontró en los depósitos de su palacio se hallaban más de mil millones de granos de cacao. Su llegada a Europa sirvió de base para la fabricación del chocolate.